Hacienda dejará de cobrar 50 millones anuales por la salida de Messi del Barcelona

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Leo Messi en el último partido que ha jugado con el Barça hasta ahora: la derrota en Champions contra el Bayern de Múnich el pasado día 14. Foto: Manu Fernández/Pool via Getty Images.

un terremoto de consecuencias imprevisibles. Y eso que todavía no se sabe cuál será su nuevo destino, o ni siquiera si el club dejará que se marche o litigará hasta el final para evitarlo apelando a las cláusulas de su contrato. Lo único que de momento quedó claro es que el, para muchos, mejor futbolista del mundo no tiene intención de seguir vistiendo de azulgrana.” data-reactid=”23″ type=”text”>El anuncio de Leo Messi de que pretende abandonar el FC Barcelona ha desencadenado un terremoto de consecuencias imprevisibles. Y eso que todavía no se sabe cuál será su nuevo destino, o ni siquiera si el club dejará que se marche o litigará hasta el final para evitarlo apelando a las cláusulas de su contrato. Lo único que de momento quedó claro es que el, para muchos, mejor futbolista del mundo no tiene intención de seguir vistiendo de azulgrana.

José María Gay de Liébana, profesor de la Universidad de Barcelona y colaborador habitual de varios medios de comunicación. Se basa en que los ingresos de Messi directamente del Barça rondan los 100 millones de euros anuales: cerca de 70 de salario y otros 36 como “bonus por lealtad”, por el compromiso mostrado con el club al que pertenece desde su adolescencia, según cuenta Goal. Está pactada una prima extra de otros 20 millones en caso de ganar la Champions League, algo que no ocurre desde 2015.” data-reactid=”25″ type=”text”>La cifra la ha aportado el economista José María Gay de Liébana, profesor de la Universidad de Barcelona y colaborador habitual de varios medios de comunicación. Se basa en que los ingresos de Messi directamente del Barça rondan los 100 millones de euros anuales: cerca de 70 de salario y otros 36 como “bonus por lealtad”, por el compromiso mostrado con el club al que pertenece desde su adolescencia, según cuenta Goal. Está pactada una prima extra de otros 20 millones en caso de ganar la Champions League, algo que no ocurre desde 2015.

varía según cada comunidad autónoma, ya que es un impuesto parcialmente transferido; en Cataluña el tipo máximo, el que afecta a Messi, se sitúa en el 48 %). Esto significa que la mitad de lo que cobra el (todavía) número 10 de los culés se va a las arcas estatales o regionales. En su caso, redondeando, se puede hablar de esos 50 millones que, si se marcha, el tesoro público ya no recaudará.” data-reactid=”26″ type=”text”>La normativa vigente indica que las rentas más altas deben pagar, en concepto de IRPF, una cantidad ligeramente inferior al 50 % de sus ganancias (la cuantía exacta varía según cada comunidad autónoma, ya que es un impuesto parcialmente transferido; en Cataluña el tipo máximo, el que afecta a Messi, se sitúa en el 48 %). Esto significa que la mitad de lo que cobra el (todavía) número 10 de los culés se va a las arcas estatales o regionales. En su caso, redondeando, se puede hablar de esos 50 millones que, si se marcha, el tesoro público ya no recaudará.

Manifestación de seguidores del Barcelona cerca del Camp Nou para pedir la permanencia de Messi y la salida del presidente Bartomeu. Foto: Joan Valls / Urbanandsport / NurPhoto via Getty Images.

“ley Beckham”, en rigor un Real Decreto de 2005 del que el inglés fue uno de los primeros en aprovecharse cuando llegó al Real Madrid, consentía a los extranjeros que establecían su residencia fiscal en España tributar usando la normativa de no residentes (es decir, pagando solo el 24 %) durante los seis primeros años. La norma permitió a los grandes clubes de nuestro país fichar cracks foráneos, aunque poco después sus efectos quedaron mitigados: en 2010 se fijó un tope de ingresos de 600.000 euros y en 2015 se abolió este límite, pero se excluyó expresamente a los deportistas profesionales.” data-reactid=”40″ type=”text”>En España durante un tiempo existían condiciones igual de ventajosas para los equipos. La llamada “ley Beckham”, en rigor un Real Decreto de 2005 del que el inglés fue uno de los primeros en aprovecharse cuando llegó al Real Madrid, consentía a los extranjeros que establecían su residencia fiscal en España tributar usando la normativa de no residentes (es decir, pagando solo el 24 %) durante los seis primeros años. La norma permitió a los grandes clubes de nuestro país fichar cracks foráneos, aunque poco después sus efectos quedaron mitigados: en 2010 se fijó un tope de ingresos de 600.000 euros y en 2015 se abolió este límite, pero se excluyó expresamente a los deportistas profesionales.

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